15 de marzo de 2011

Nucleares

Acojone...

He tenido que ir hoy a una notaría. Por lo visto ha cerrado, no sé si por la crisis. Llamo a la puerta, la de enfrente es de una clínica de reconocimientos médicos, precisamente donde me hice el necesario para el carnet de conducir y está abierta.
Me dice el que está en la clínica sin levantar la mirada del papel que tiene en las manos y con tono molesto, supongo que harto de tener que decir muchas veces lo mismo al cabo del día: 

-"Ahí no hay nadie ya"

Le digo: -"¿Esta era la notaría Gonzalez Semitiel?"

Más molesto: -"Pero que no hay nadie ya"

Yo: -"Pero era la de Semitiel, ¿no?"

El otro ya mirándome fijamente: "Que sí, Semitiel, sí. ¡Pero que ya no está!"

Me ha acojonao.
Ya, cuando me fui a hacer el reconocimiento, el oftalmólogo hizo que me acojonara. Tenía unos 60 años, como mínimo, estaba leyendo un libro de Pío Moa y cara de mala hostia (ambas cosas suelen ir juntas) con lo que, de momento supe que debía estar lo más callado posible. Me senté en la silla para las pruebas y me soltó un "¡La espalda recta!" que creo que estuve varias horas sin doblarla... Es recordarlo y pongo instintivamente la espalda recta...