12 de enero de 2010

La mágia de la fibra óptica

Hace unos años que pusimos internet en casa. Creo que en Febrero hará 6 ó 7 años ya. Como curiosidad diré que tuve internet antes de tener ordenador. En la tienda donde me lo montaron se retrasaron un día y yo había quedado en la fecha prevista con el técnico de Ono para que viniera ha hacerme la conexión, así que cuando vino, no había ordenador.

La diferencia que tenía Ono con Telefónica era, a parte de que no era Telefónica, que los datos venían a tu casa por fibra óptica. La mágia de la fibra óptica, se decía. No importa lo larga que sea una línea de fibra óptica, no hay pérdida. Los cables eléctricos tienen el problema de la resistencia eléctrica. Cuanto mayor es el cable, mayor resistencia y, por lo tanto, mayor pérdida de calidad. Con la fibra óptica eso no pasa, porque en vez de electricidad, los datos viajan en forma de luz. Era el fúturo. Ya no habría problemas de pérdida de velocidad ni de datos ni...

Pues aquí estamos hoy, con mi internet con fibra óptica, la mágia, el futuro, la rehostia oiga y cuando llueven cuatro gotas o sopla el viento, a la mierda internet.

Hace unos meses vino el técnico a cambiar el modem antiguo por otro más moderno. Hubo problemas con la recepción de datos así que tenía que ir a la azotea del edificio a revisar la conexión. Fuí con él, pedimos la llave al presidente de la comunidad y subimos a la azotea. Y allí estaba la caja de conexiones donde se distribuye la señal a los vecinos que la han contratado. Todos los cables a la intemperie, todas las conexiones al aire libre. La mágia, el futuro...

Hace como un mes, vino otro técnico a revisar el teléfono, que hacía ruidos y me dijo que llevaba todo el santo día bajo la lluvia de un lado para otro porque:

-"Con la lluvia no hay 'namás' que averías"

Porque claro, cuando la compañía tendió la línea lo hizo sin pensar en la lluvia, el viento... Porque digo yo, a ver a quién se le va a ocurrir que uno de esos fenómenos paranormales como es que caiga agua del cielo o el aire que nos rodea se mueva solo, sea real, ¿no?

Supongo que una forma de ahorrar para la compañia es no proteger sus líneas y conexiones del clima, total, seguro que es mucho mejor pagar a unos cuantos técnicos que vayan dando vueltas por la ciudad bajo la lluvia arreglando momentaneamente cualquier incidencia a ver si aguanta hasta la próxima.

Claro, tengo la opción de cambiarme de compañía, ¿verdad? Una de las tantas honradas compañías que nos proveen de internet con la mayor velocidad que permite la tecnología actual y cobrando solo y exclusivamente por los conceptos contratados... Mira, mejor lo malo conocido... Ya Baronesa hizo una expedición por esos mundos y ha vuelto a Ono por lo mismo, mejor lo malo conocido.



2 comentarios:

  1. es la primera vez que visito tu blog, te vi por lahuelvacateta y me apateció visitarlo, un artículo bastante intersante, he de decirte (no porque sea un maestro liendre, sino porque he estudiado telecomunicaciones) la fibra óptica tiene pérdidas igual que todos los medios de comunicación, de hecho en la planta industrial que trabajo tenemos problemitas por lo mismo que tenemos problemitas los clientes de ono, el mayor problema de la fibra óptica es el intento de ahorro en interconexiones. el conector ideal debería de ser de oro, y quién digo yo, se atreve a poner en un conector de 80€ en cada conexión de cable... en huelva... JA!
    te seguiré visitando... saludos

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  2. Gracias Jose. A lo que me refiero es a lo que prometían con la fibra óptica.
    Conectores de oro... como dices, a ver quién es el guapo que lo usa XD

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