30 de enero de 2009

Expansión de hardware

A cambio de arreglarle la conexión a Internet a través del router wifi nuevo que se ha comprado, Baronesa Roja me ha regalado una tarjeta capturadora que no usaba.

Paso a relataros el proceso de instalación. No es un tutorial, cuidado, es un relato de lo que me suele pasar cuando trasteo dentro de la CPU. Por que siempre que hago algo ahí dentro me suelen pasar cosas así.

Antes de nada, pensé astutamente que iba a necesitar un tornillo para sujetar la tarjeta a la carcasa, como tienen la de sonido y la de vídeo. Bueno, a ver, ¿donde puse esa bolsita que me dió el de la tienda de informática con montones de tornillos sueltos? Debe de estar en un sitio muy fácil de recordar, porque la guardé con la idea de encontrarla en cuanto la necesitara.

Después de una media hora y unos buenos cientos de maldiciones dedicados a mi "buena" memoria, la encuentro en la caja donde están todos los cables y piezas extras de la CPU. Desde luego, si hicieran un monumento dedicado a mi memoria, sería un post-it. Bueno, pues ya tengo los tornillos y el destornillador (manual, no eléctrico: el encanto de lo tradicional). ¡Al lío!

Abro la CPU y lo primero que veo al abrir la carcasa es que la lámina metálica que hay que quitar para añadir componentes, como ya se sabe, está sujeta por un tornillo. Así que esa media hora de búsqueda ha sido innecesaria... DOH!

Bien, corramos un estúpido velo. Selecciono el hueco donde poner la tarjeta. Ah, bien, esa de abajo, retirada de las de sonido y vídeo para que no cojan mucha temperatura. Quito el tornillo, quito la lámina metálica, pongo la tarjeta capturadora y pongo el tornillo. Así, bien apretadito. Un momento, algo falla. DOH!, no tiene ranura PCI. De hecho, la placa base ni siquiera llega allí, no es tan grande. Quito el tornillo, quito la tarjeta, pongo la lámina metálica y pongo el tornillo.

Vale, vale, a ver donde la pongo. ¡Ya! Encima de la tarjeta de sonido. Quito el tornillo, quito la lámina metálica, pongo la tarjeta capturadora y pongo el tornillo. Mmm, queda demasiado pegada a la de sonido, podría subirla, pero quedaría muy pegada a la de vídeo. ¡Ya sé! Pondré la de sonido en el hueco en el que iba a poner la capturadora antes. Así está retirada de la capturadora y de la de vídeo para que no cojan mucha temperatura. ¡Si es que soy un genio!

Quito el tornillo, quito la lamina metálica, pongo la tarjeta... ¿por qué no puse aquí la tarjeta capturadora, si está mas separada de la de sonido? DOH!, ¡que no tiene ranura PCI, gilipollas! Quito la tarjeta, pongo la lámina metálica y pongo el tornillo. Corramos una estúpida manta zamorana.

Devuelvo la tarjeta de sonido a su ranura. ¡Pues ya está! Cierro la carcasa de la CPU, la pongo en su sitio y la enciendo. Inicia Kubuntu. ¡Mierda! ¿Qué le pasa a esto ahora? ¡No tiene sonido! Pero ¿por qué...? ¡Joder! No volví a enchufar los altavoces cuando devolví la tarjeta de sonido a su sitio... Que cansao estoy, no vuelvo a meter las manos en la CPU... hasta que añada algo más, claro.

3 comentarios:

  1. O.O me ha encantado el blog ! que pena la falta de visitas! ^^

    Seguire el blog ^^

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  2. Gracias Zomkon!!
    Si es que Waterlord es un genioooooo. XDDDDD

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  3. Sus tecnicas de engatusamiento mental me han captado!

    ... he de matar a la competencia...

    XD

    ^^

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