13 de octubre de 2008

En la óptica

Hace poco fui a comprar mi recambio semestral de lentillas a la óptica. Estaban atendiendo a una mujer y a su hijo, de unos 12 años, que iban a comprar el nuevo par de gafas del niño. Mientras esperaban que le atendieran, asistí al momento de la elección de las gafas del pobre niño.

Recuerdo bien cuando tenía su edad y había que escoger algo relacionado con las gafas. De momento, todo lo que escoja tu madre no es ni siquiera digno de una prueba por tu parte, serías un niño de mamá. Además, tienes que pensar qué dirán en el colegio tus compañeros cuando te vean con las nuevas gafas.

Lo que no me esperaba fue la escena que presencié entre la madre y la dependienta (no, erotómanos, no piensen mal).

Empezó la madre:

-"Huy, es que ninguna le queda bien. Como tiene los ojos tan 'chiquininos'"

La dependienta, dándole la razón a la madre:

-"Es verdad, con esos ojinos, a ver qué gafas le quedan bien."

Mientras, iban sacando gafas de un cajón y poniéndole una y otra y otra. La madre de vez en cuando le decía al niño:

-"Pero venga, escoge unas, que vamos a estar aquí toda la tarde para escoger unas gafas."

La dependienta:

-(Riéndose) "Huy qué ojos tan pequeños. Estas tampoco, mira que mal... Es que claro, con unos ojitos tan pequeños..."

Y la madre:

-"Nada, es que ninguna, es que yo no sé... ¡Venga, escoge unas ya, hombre!"

Luego, como tardaban, la dependienta me atendió, apuntó mis datos para encargar las lentillas y volvió a atacar a su presa:

-"Anda hijo, que con esos ojos, cualquiera te encuentra unas gafas..."

Quiero desde aquí hacer un llamamiento a la sociedad: Los niños, por lo general, también son seres humanos con sus sentimientos y sus complejos. No les creen más de los que ya tienen. Y si tienen unos ojos muy pequeños, no olvide que esas cosas vienen en los genes, antes de calificarlos mírese los suyos en un espejo, coño ya.

4 comentarios:

  1. Es que la tendera meterse también con el niño tiene tarea... es cierto que la tontería de ponerse gafas podía ser un trauma para un pequeño, pero nos hacemos adultos, que no mayores, y nos olvidamos de lo que "sufríamos" de nenes! ;-)

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  2. Lo siento, pero que par de cabronas... lo de la dependienta es para darle, pero la madre!!!!!! Y luego quieren que creacamos normales!

    Ofú!

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  3. Entre la dependienta y la madre del niño parecía que había confianza, se conocían de antes, lo que puede explicar pero no justificar sus comentarios.
    Parecía más bien que estaban comprándole un accesorio a un mueble que unas gafas al pobre niño. Era como si no pensaran que el niño las estuviera oyendo.

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  4. ¡¡¡Pero si es que es verdad, con esos ojos tan pequeños no hay manera de encontrar unas gafas que le sienten bien al jódío del niño!!!

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