1 de octubre de 2008

Absurdeces históricas

En 1685 un oso destrozó a un hombre en Holanda y fue procesado por asesinato. Su abogado intentó anular el juicio diciendo que el animal tenía derecho a ser juzgado por un tribunal compuesto por osos. Su alegato fue desestimado.

En 1805, un buque de guerra francés naufragó frente a la localidad británica de Hartlepool. El único superviviente fue un mono vestido con un uniforme napoleónico (el pobre) y los lugareños lo juzgaron por espionaje y lo ahorcaron.

En 1662 una vaca fue enterrada viva junto a un campesino que fue sorprendido practicándo bestialismo con ella, esto en Connecticut. (Esto me recuerda una canción)

En 1479 el obispo de Lausana dirigió un juicio contra una plaga de cochinillas para las que pidió la excomunión.

En 1752 una colonia de termitas ganó un juicio en el que se les acusaba de haber destruido el monasterio de unos frailes franciscanos en Brasil. El abogado de las hormigas (o.O') argumentó que los insectos habían vivido alli desde siglos antes de la llegada de los misioneros.

En Francia, en 1386 una cerda fue acusada de infanticidio por matar a un niño devorándole el rostro y los brazos. Celebraron un proceso en el que el animal fue condenado a muerte. Fue conducida al patíbulo disfrazada con ropas de persona, y el verdugo le amputó los brazos y el morro tal y como ella hizo con el niño y luego la colgó para que muriese desangrada. Cuando acabó la ejecución el pueblo la desmembró y celebró una parrillada.
Eso si, obligaron a todos los granjeros a que llevaran a sus cerdos para que presenciaran la matanza y les sirviera de escarmiento.

Más cosillas aqui.




Visto en: Quo (en la revista "cocretamente")



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